5/27/2016

La expansión progresiva del consumo de psicofármacos para el tratamiento del llamado TDAH – Trastorno de Déficit de Atención o Hiperactividad, una agresión contra los niños, niñas y adolescentes.


Con mayor recurrencia es en las escuelas y colegios donde supuestamente se “detectan” a los niños, niñas y adolescentes que sufren este trastorno. Una práctica de la que somos corresponsables, la familia, el sistema educativo, el sistema médico y la clase política. ¡Todos somos cómplices de los abusos y atropellos contra la integridad y la salud de los niños, niñas y adolescentes! No hay duda de que los niños, niñas y adolescentes están sufriendo las consecuencias de una enorme crisis social, económica, política y de valores. No hay que negar que haya problemas en la formación de los niños, niñas y adolescentes. Si éstos reflejan en sus comportamientos una interacción conflictiva en el  entorno social, familiar y escolar, no se deben tapar los síntomas utilizando drogas, al contrario, se les debe atender para ayudarles a lograr un desarrollo más equilibrado.  Es urgente que los padres y madres de familia conozcan toda la información, las distintas opiniones que hay al respecto de este trastorno, su tratamiento y los intereses económicos y políticos que hay en juego. Los derechos de los niños, niñas y adolescentes tienen que ser salvaguardados frente a los atentados contra su salud presente y futura.


"No se diagnostica lo que no se sabe...lo que no existe"




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